Felicidad... En la ignorancia, una excusa de vida.
Es difícil hablar de una palabra que no es concepto.
¿Qué es la Felicidad? A menudo se lo ha preguntado el hombre a lo largo de la historia y, así, yo también estoy condenada a cuestionármelo.
Lo irónico es que, aún cuando no sé cómo definirla, creo que seríamos mucho más felices si no hubiéramos inventado la palabra Felicidad.
Si de mí dependiera, la determinaría como "lo que hay después". Vivímos pensando en lo que haremos mañana, planificando nuestro futuro, esperando encontrar la Felicidad en él. Si ampliamos el horizonte, nos encontraremos con la propia muerte; quizás ella guarda el preciado tesoro.
No tengo la respuesta y aún no quiero tenerla, sin embargo, quiero sentirme feliz. Cómo me contradigo, ¿no?
Desgraciadamente la gente, como yo, desarrolla una especie de fobia a ser felices, algo que, a pesar de todo, jamás admitirá. Teme a la muerte, por lo que accede a iniciar la interminable búsqueda de la Felicidad en vida.
¿Podría alguien decirme "soy feliz" y verdaderamente serlo? No lo creo. Es muy distinto vivir un momento de Alegría (Oh, Lewis cómo te amo) -ese suspiro que te hace cosquillas en lo profundo del alma-, que ser feliz plena y constantemente. Puede que el recién casado esté contento, pero no por eso ha alcanzado la Felicidad.
Así pues, incapaz de dejarme morir, me convenzo de que hay motivos por los cuales permanecer en este mundo, hay Felicidad.
La lucha tiene un fin.
Y es una lucha, sí. En esta sociedad, sólo se llega a ser alguien con sudor, esfuerzo y sufrimiento; al frente está la eterna meta de la Felicidad. Algunos creen que el acceso a ésta es el dinero; otros, huir.
Es un círculo vicioso en el que la misma muerte juega un rol fundamental: la ilusión.
No es necesario tratar de ser felices. No es necesario esperar la Felicidad.
Tenemos mucho y nos falta demasiado. Y no, no hablo de bienes materiales, sino del reacio ser que descansa en el interior de cada persona. Pero la Felicidad es sólo una ambición más.
Es mejor, simplemente, disfrutar de los placeres de la vida, recostarse y descansar.

entre los dedos dijo
buen punto. La felicidad. Algunos dicen que existe, vos decís que es una ilusión. Yo creo que es un estado mental, en el cual, el "juego" interviene. Haz la prueba de encontrarte en un momento intrascentente y hacer un click en tu cabeza para que parezca fantástico. No es tan dificil... Ahí va otro de mis interrogantes, más grande aún "Cuánto poder tiene la mente para poder transformar una situación real en algo tan imaginario?"
Yo creo que es así. y que la cajita de sorpresas no es ni la felicidad, ni el corazón, ni la suerte... es algo mucho más accesible y más peligroso: LA CABEZA.
Saludos, lindo blog... te sigo leyendo.
9 Agosto 2005 | 02:29 AM